La historia de la guitarra (I): Los antecedentes: La guitarra española

 

 LOS ANTECEDENTES: LA GUITARRA ESPAÑOLA

 

 

Como tantas cosas positivas o negativas, la guitarra fue introducida en América por los colonizadores europeos. Y allí «sufrirá» la evolución que vamos a relatar.

La guitarra moderna tiene su antecedente en la guitarra española, que ha sido variada en función de las necesidades del músico y los avances de la industria y la tecnología.

 

 LOS ANTECEDENTES: LA GUITARRA ESPAÑOLA

 

 

Como tantas cosas positivas o negativas, la guitarra fue introducida en América por los colonizadores europeos. Y allí «sufrirá» la evolución que vamos a relatar.

La guitarra moderna tiene su antecedente en la guitarra española, que ha sido variada en función de las necesidades del músico y los avances de la industria y la tecnología.

El origen de la guitarra es incierto, constando antecedentes tan lejanos como la cítara, y son tantas y tales las innovaciones sufridas que es difícil saber cuál es el primer instrumento que merece denominarse así. Parece claro que fue en España donde tomó carta de naturaleza, pues a diferencia de las guitarras consutridas en otros países y lugares de Europa, donde se fabricaban guitarras sobrecargadas de incrustaciones y adornos que la hacían casi imposible de tocar, la guitarra española se hacía para ser tocada y fue tan popular que incluso Sebastián de Covarrubias, capellán de Felipe II y egregio lexicógrafo español, llegó a decir: «la guitarra no vale más que un cencerro, es tan fácil de tocar que no existe un campesino que no sea un guitarrista«.

Aunque todos los países reivindican su intervención en la invención de la guitarra (con especial mención de los franceses, muy belicosos en este punto) aspectos tales como la forma, la estructura y la afinación, derivan directamente de la guitarra tal como los luthieres españoles la diseñaban, sin olvidarnos de los europeos como Stauffer, de quien derivan los diseños de su discípulo CF Martin.

 

A finales del siglo XVIII y principios del XIX, algunas guitarras usaban seis cuerdas simples y emplearon unas barras de refuerzo debajo de la tapa armónica. Estas barras fueron añadidas para reforzar la estructura y permitieron adelgazar la tapa para obtener una mayor resonancia y una mejor distribución del sonido a lo largo de la tapa armónica. Otros desarrollos contemporáneos incluyen el uso de un mástil reforzado y elevado usando madera de ébano o palisandro, y la aparición de un mecanismo de tornillo metálico en lugar de las clavijas de madera para afinar. (Es importante destacar que el trastero elevado ha tenido un gran impacto en la técnica del instrumento porque las cuerdas estaban demasiado lejos de la tapa armónica de forma que había que apoyar uno de los dedos de la mano derecha para que sirviera de soporte a los demás). Estas guitarras serían reconocidas inconfundiblemente como las primeras guitarras clásicas.

 

En los comienzos del siglo XIX, en los trabajos de los españoles Agustín Caro, Manuel González, Antonio de Lorca, Manuel Guiterrez y otros constructores europeos incluyendo a Rene Lacote y a Johann Stauffer encontramos las características de los precursores más directos de la guitarra clásica moderna. Johann Stauffer, vienés, tiene una reputación legendaria. Como adelantábamos, en su tienda aprendió a construir guitarras C. F. Martin, que luego se trasladaría a los Estados Unidos y cuya firma sigue construyendo guitarras hoy en día. También desarrolló el trastero elevado, a petición de Luigi Legnani, el guitarrista y primer interprete de los conciertos de Paganini. Sus otros avances en la construcción de la guitarra incluyen un mástil ajustable y reforzado con acero y las clavijas de tornillo sin fin que todavía se usan en las guitarras modernas.

 

D. Antonio Torres Jurado.

Hacia 1850, la guitarra se preparó para el más importante desarrollo que hubiera tenido desde sus comienzos: el trabajo de don Antonio Torres Jurado. Con el apoyo de Julian Arcas y sus propias y brillantes intuiciones, don Antonio Torres Jurado refinó los soportes estructurales de la guitarra incluyendo siete varas extendidas bajo la tapa armónica. Aumentó también el tamaño de la caja de resonancia y el ancho del mástil. Estas innovaciones influyeron en la mejora del volumen del sonido y la respuesta en los bajos asi como el descubrimiento de una técnica para la mano izquierda para el enriquecimiento del repertorio. Ahora la guitarra estaba preparada tanto para las demandas del solista como para las del conjunto instrumental.

 

Sin embargo, aunque no es de rechazar que la evolución de la guitarra en los Estados Unidos tuviera en cuenta la revolución iniciada por don Antonio Torres Jurado, cabe pensar, por cuestiones cronológicas, que tendría en cuenta antes la versión de CF Martin, que optó por el varetaje en «X» en lugar del varetaje en «abanico» del gran luthier español. 

 

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