Aunque se había creado una gran expectación alrededor de la subasta de esta guitarra que Les Paul regaló a su amigo y luthier personal Tom Doyle, con especulaciones de que podría alcanzar los 2 millones de dólares en las pujas, lo cierto es que el precio final ha estado muy por debajo de lo esperado, siendo adjudicada por 335.500 dólares.
Aunque se había creado una gran expectación alrededor de la subasta de esta guitarra que Les Paul regaló a su amigo y luthier personal Tom Doyle, con especulaciones de que podría alcanzar los 2 millones de dólares en las pujas, lo cierto es que el precio final ha estado muy por debajo de lo esperado, siendo adjudicada por 335.500 dólares.
La explicación puede estar en que se exageró el marketing alrededor de esta «Black Beauty», con una burbuja de ‘Hype’ creada por algunos medios especializados que llegaron a decir que fue la «Les Paul» original, o que era el Santo Grial de la guitarra eléctrica. Cuando en realidad la primera Gibson «Les Paul» fue la Goldtop del 52, y ni siquiera fue la primera ‘Black Beauty’, ya que la guitarra subastada era el segundo prototipo.
En cualquier caso, a Jim Irsay, afortunado comprador y dueño del club de Fútbol Americano “Indianapolis Colts”, no le importa en absoluto que no sea el Santo Grial, y manifestó sentirse muy feliz de haber adquirido este pedazo de historia de la guitarra eléctrica.
