Hablando de guitarras con… JOAQUÍN TORRES

Joaquín Torres, sentado en la parte inferior de la foto, en su época con Los Pasos

 

Joaquín Torres, sentado en la parte inferior de la foto, en su época con Los Pasos

 

Si en España hubo un verdadero guitarrista precursor de las eléctricas de 12 cuerdas, ese fue Joaquín Torres. No sólo tocó y grabó varios éxitos de la primera etapa de su grupo Los Pasos
con una Framus 12, sino que además fue el primero (que sepamos hasta
ahora) que trajo a España una Rickenbacker 360-12, y que la usó en sus
grabaciones de estudio. Ya sólo este motivo sería más que suficiente
para dedicarle unas líneas a su trayectoria, pero como veréis, este
pequeño artículo también incluye algunas otras cosas muy interesantes
sobre sus otras guitarras, y sobre su carrera como arreglista y
productor.

Porque,
efectivamente, la personalidad de Joaquín es muy amplia: precoz y
excelente guitarrista, no sólo fue el solista en varios grupos pioneros
de la época, con una extensa carrera que se prolonga durante todos los
60’… sobre todo, es un verdadero apasionado por las guitarras. De
hecho, sigue conservando varias de las que usó durante aquellos años, en
grupos como Los Diablos Rojos, Los Sagitarios y, por supuesto, Los
Pasos. Recordar estas guitarras que fue adquiriendo desde el inicio de
su carrera, es casi rememorar cómo era ser guitarrista en este país en
aquellos años: las escasas opciones que había disponibles, o lo
importante y complicado que podía ser, sobre todo al principio de la
década, poseer una guitarra hecha en Estados Unidos.

Así pudimos comprobarlo recientemente, cuando gracias al forero Pere “Pitarsky”,
Joaquín Torres tuvo la amabilidad de dedicarnos unas cuantas horas de
su tiempo para charlar tranquilamente sobre guitarras. Y no sólo sobre
su Rickenbacker 360-12, principal motivo del encuentro, sino también de
las otras que usó en aquellos años, de los guitarristas que le gustan, y
sobre su extensa e interesantísima carrera musical. Una conversación
apasionante, repleta de anécdotas y de experiencias; y por supuesto un
verdadero placer para quien esto escribe (quede claro: soy admirador de
muchos de aquellos grupos de los 60′, y especialmente entre ellos de Los
Pasos por supuesto, y del trabajo de Joaquín como guitarrista).

Joaquín Torres nació en 1949. Empezó a tocar con 13 años en LOS DIABLOS ROJOS: corría el año 1962. Con este grupo llegó a tocar en las famosas matinales del Price madrileño. Su primera guitarra fue una CUSTOM, que según nos cuenta Joaquín, las hacía Cerrada para BIOK,
un establecimiento que estaba en el número 12 de la calle Leganitos
madrileña, y que se dedicaba a vender estos instrumentos de fabricación
nacional, en una época en que conseguir aquí una guitarra americana no
era nada fácil. Joaquín era ya un seguidor del gran Chet Atkins, y según
nos comenta, ello no sólo fue fundamental en su afición tan temprana
por la guitarra, sino también cuando pudo elegir sus guitarras
preferidas; pero para poder conseguir una Gretsch, aún habría que
esperar unos meses…  

anuncio de BIOK en la prensa de la época (1964)

 

 

 

Su siguiente guitarra fue una FRAMUS Strat
con tres pastillas, palanca de trémolo, y un par de switches selectores
de posiciones de las pastillas. En la foto de Los Diablos Rojos que se
muestra al lado, aparece un jovencísimo Joaquín (el primero por la
izquierda, según se mira) con su flamante Framus Strat de tres
pastillas, que todavía conserva, como ahora veremos. El bajista y el
otro guitarra, en cambio, nos muestran en esta foto precisamente un bajo
y una guitarra de las que hacían para BIOK. Esta imagen fue tomada
seguramente antes de 1964 (posiblemente 1963?). Joaquín
era apenas un chaval, pero ya estaba tocando en un grupo eléctrico, y
había debutado en las matinales del Price.

Comentando sobre las Framus, según Joaquín, “todas
las guitarras europeas eran de inferior calidad, menos algunas VOX, y
las BURNS -las que usaban los Shadows-, que esas sí estaban bien hechas”
.
Por eso, el objetivo de todo guitarrista era poder conseguir una
guitarra hecha en USA. Joaquín Torres aún conserva aquella Framus Strat,
a la que le buscó en aquella época una nueva palanca de vibrato más
larga, que le iba mejor a su técnica. Encontró a una persona que le
hiciera otra igual que la original, pero de mayor longitud, para que
alcanzara a la zona donde solía estar su mano derecha. Actualmente, esta
guitarra tiene una preciosa decoración pop-psicodélica que unos amigos
artistas le hicieron en los 60’, y que puede apreciarse en las dos fotos
actuales de la guitarra que siguen más abajo, hechas en Mayo de 2007:

 

 

 

Volviendo
a la primera mitad de los 60’: curiosamente, aunque en aquella época
triunfan los Shadows y muchos grupos se dedican a copiarlos, Joaquín
prefiere buscar otros referentes de sonido, y se fijó en los Ventures,
de los que es fan (sobre todo de su primera época), así como de la
música surf californiana de los primeros 60’. De hecho, Los Diablos
Rojos hicieron una versión del “Pipeline”. Le gustan mucho las
Jazzmaster, precisamente, por el sonido de estos grupos de surf
americano.

Sin embargo, hay que remarcar que su
primer amor musical de verdad (que comenzó muy temprano en su vida, como
ya hemos dicho antes) fue Chet Atkins, del que atesora
más de 100 discos, entre cd’s y vinilos, más algún libro muy
interesante sobre su carrera y sus guitarras. Por eso mismo, no es de
extrañar la gran pasión de Joaquín por las Gretsch; y tampoco puede por
tanto sorprendernos que, el mismo año 1964, ya consiguiera con la ayuda
de su padre traer desde USA una GRETSCH TENNESSEAN,
cuando Joaquín tan sólo tenía 15 años. La Tennessean empezó a
fabricarse en 1958 con una sola pastilla, pero ya en 1962 había cambiado
mucho respecto al modelo inicial: llevaba traste cero, dos pastillas
singles «HiLoTron», y un cuerpo algo más delgado con dos «f» pintadas y
binding. El mástil es palorrosa. La de Joaquín es de color caoba, y
suponemos que debió de ser de las primeras en España. Desde luego, es la
primera que conocemos que esté documentada en cuanto a su fecha, por
las fotos que aparecen en este texto. La pala no lleva aún placa de
metal. Es la que sale en la siguiente foto de LOS DIABLOS ROJOS en 1964
(el otro guitarra del grupo aparece con la Framus Strat que antes usaba
Joaquín, y puede apreciarse el cambio a la palanca de trémolo más larga
customizada, que hemos mencionado antes):

Por
tanto, la afición por Chet Atkins fue la que hizo que Joaquín Torres
eligiera esta guitarra. Algo parecido a lo que le pasó a un tal George
Harrison. Todavía conserva Joaquín los catálogos de entonces, y menciona
que cuando él la compró, en los catálogos oficiales de Gretsch que
manejó sólo aparecían los nombres de los modelos (“Tennesean”,
“Nashville” y “Country Gentleman”), pero no los números de modelo (6119,
etc.).

Posteriormente,
Joaquín le cambió el puente, una modificación que es habitual ver en
las Gretsch de esa época. Una foto actual de esta guitarra, que sigue en
manos de su primer y único dueño:

Siguiente etapa: en aquella época de Los Diablos Rojos, Joaquín se hace también con su primera eléctrica de 12 cuerdas, una FRAMUS 5/012 SORENTO de 12 CUERDAS, que usaría luego también durante su breve carrera con LOS SAGITARIOS, y por supuesto (y con especial protagonismo) en LOS PASOS.
De hecho, es la guitarra con la que grabó la mayoría de canciones con
eléctrica de 12 cuerdas, durante la primera etapa de Los Pasos: tanto
las de 1966 (Tiempos Felices, No Encuentro Comprensión…) como las de
1967. Así, aparece esta Framus Sorento 12 en la portada de dos de los
mejores singles de Los Pasos, publicados por Hispavox en 1967: “Anouschtka / El Sueño Aquel” y “No Me Gusta Decir Sí / Quiero Volver”.

La
música de esta última canción está firmada por Joaquín, y es una de las
mejores del repertorio del grupo madrileño. Un detalle curioso: las
letras eran del padre de Joaquín, que se llamaba igual que él. La Framus
12 es la que aparece en la foto de la esquina inferior izquierda de la
portada del single «Anouschtka», y en la siguiente imagen (tomada de un
catálogo Framus de 1963: la descripción aparece en la parte superior de
la foto):

              

    

 

Esta
guitarra traía, como otras Framus de la época, el «organ effect» (un
curioso dispositivo para intentar recrear el efecto de un «leslie»). En
las fotos, la de Joaquín aparece sin golpeador. Durante la grabación de “Anouschtka”
con esta guitarra, ocurrió un detalle curioso: Joaquín grabó la canción
con la Framus 12, aunque lo hizo «acústicamente», delante de un micro.
Se hizo la toma, pero se había olvidado de que la tenía enchufada a un
ampli Gibson que estaba en otro lugar del estudio, y cuyo sonido por
tanto salió registrado de fondo en la grabación. Cuando a continuación
hicieron la escucha de la toma, se dieron cuenta de este detalle no
buscado, pero se decidió dejarlo. Precisamente existe una grabación de
TVE de Los Pasos haciendo “Anouschtka”, en la que puede verse a un
jovencísimo Joaquín Torres con su Framus Sorento 5/012.

Joaquín acabó vendiendo esta guitarra a Toni Luz de
Los Pekenikes, pero el comprador tuvo muy mala suerte: justo al día
siguiente de la venta, se le partió el mástil (que en estas guitarras,
era de un multilaminado de arce, como puede apreciarse en la foto de una
pala Framus de la época, más abajo). Joaquín ofreció a Toni deshacer la
venta, pero éste le dijo que no se preocupara, que se la quedaba de
todos modos, y que la arreglaría. Y efectivamente la reparó, pero
posteriormente la vendió o la perdió con el transcurso del tiempo, ya
que muchos años después Joaquín trató de localizar otra vez esta Framus
para recuperarla (por el cariño que le tenía, y porque era la única de
aquella época que no conservaba), pero Toni ya no podía recordar que
había sido de ella.

En
este otro single de la época, podemos ver otra foto de la Framus 12.
Existe también al menos una actuación en TVE de aquel tiempo, con Los
Pasos haciendo un play-back de «Anouschtka», en la que Joaquín aparece
con esta eléctrica de 12 cuerdas.

 

                             

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Siguiendo con el orden cronológico de adquisiciones, la siguiente guitarra que se trae Joaquín desde USA es una GIBSON J-160E,
una acústica sunburst con una pastilla P90 en posición de mástil,
situada junto a la boca de la guitarra. Este instrumento es conocido por
el sonido eléctrico que da esa pastilla; el ejemplo clásico es el
acople y la rítmica de John Lennon en “I Feel Fine”, canción que por
cierto hicieron en España en su gira de 1965, y que Joaquín vió tocar a
los Beatles en directo en Las Ventas. Sin embargo, nuestro guitarrista
hace hincapié en el sonido tan personal y distinto que tiene como
acústica, y nos cuenta que la usó en varias de las grabaciones de Los
Pasos. Se puede apreciar muy bien su particular sonido en la intro y la
parte rítmica de “No Me Gusta Decir Si”, canción de
Manolo Díaz que fue uno de los primeros temas editados por Los Pasos con
Hispavox. También conserva actualmente Joaquín esta guitarra, que sigue
impecable, con su puente ajustable y la pastilla P90 en posición de
mástil:

 

 

Pero
a Joaquín siempre le ha gustado buscar nuevos tonos, nuevos sonidos.
Así que la siguiente compra no fue de una guitarra, sino de dos a la
vez: como veis, el g.a.s. también existía en los 60. Ángel Álvarez, el
famoso locutor de radio (y piloto de aviones comerciales) le trajo de
U.S.A. una pareja de nuevas guitarras. Nada menos que una GRETSCH WHITE
FALCON (de la que hablaremos después) y una RICKENBACKER 360/12 nuevo estilo
(como la segunda 12 cuerdas de Harrison y la tercera de Carl Wilson, de
los Beach Boys, o la primera que tuvo Roger McGuinn de los Byrds), que
por entonces ya llevaban más de dos años en el mercado. Le costó
36.000.-ptas., y es de Mayo de 1967. La primera grabación donde la usó
fue en “Te Quiero Porque Te Quiero”, la cara A de su segundo single del año 1969.
Todas las grabaciones de Los Pasos anteriores a esta en que haya una 12
cuerdas se grabaron por tanto con la Framus 12, aunque en alguna
aparición televisiva Joaquín usara su nueva eléctrica 12 para el
play-back, como en este clip de «Anouchstka»:

«Anouchstka»

 

Cuando
pidió su nueva Rickenbacker 12, Joaquín quería encargar una “360-12 OS”
(Old Style: con binding en ambos lados del cuerpo, y cordal
trapezoidal), pero le dijeron que ahora ya tenían otro modelo nuevo (la
“nuevo estilo”, que comenzó a fabricarse a mediados de 1964), y que
George Harrison en los Beatles y Carl Wilson en los Beach Boys ya lo
estaban usando (lo cual había sido cierto justo durante el año anterior,
1966). Y así, esta 360-12 fue la que Joaquín recibió. Como se la
trajeron directamente desde USA, no es un modelo Export (con agujero en
“f”), como era lo corriente ver en aquella época a otro grupos de
finales de los 60’ en España (Los Brincos, Fórmula V, Los Ángeles, Los
Bravos…), pues tenían las procedentes de Londres a través de la
importadora en UK Rose Morris, empresa que las pedía a fábrica con esta
especificación por pensar que eran más del gusto europeo. Hablando de
Rickenbackers en otras bandas españolas, con Joaquín estuvimos
comentando, entre otros casos, el de Toni de Los Bravos, del que
recuerda que tenía una Rickenbacker en el local de ensayo, como confirma
alguna foto de la época. Pero parece ser que no la utilizó mucho, justo
en un momento en que pronto se le vería con una Les Paul Goldtop con
P90’s.
 

Una
cuestión muy interesante para comentar con Joaquín era saber si la suya
fue la primera Rickenbacker 360-12 en España. Joaquín cree que desde
luego la primera 360-12 sí; no fue desde luego la primera Rickenbacker
12, porque Teddy Bautista se trajo una de USA muy poco antes, en su
época de The Canaries, aunque en este caso era otro modelo: una 12
cuerdas sólida, con el cuerno superior en creciente, como se puede
apreciar en fotos del grupo datadas a mediados de los 60′. Por tanto, es
muy probable que, efectivamente, la Rickenbacker 360-12 USA de Mayo de 1967
de Joaquín sea la primera que se usó profesionalmente en España, con
protagonismo en las grabaciones de estudio. Y desde luego, puede
considerarse a Joaquín Torres como el precursor en cuanto a este modelo
de guitarra, por estas tierras.

 

The Canaries (1965)

Joaquín
nos contó, con legítimo orgullo, que su Rickenbacker 360-12 la han
tocado muchos músicos que han pasado por su estudio, y que guitarristas
como Álvaro Urquijo (Los Secretos) se compraron su
Rickenbacker 360-12 después de probar la de Joaquín. Y no ha sido el
único caso. A propósito de Los Secretos, Joaquín nos comentó también que
la Hofner 12 cuerdas de Álvaro Urquijo (la de los primeros discos de la
banda madrileña) tenía también un bonito sonido, aunque el tacto y la
tocabilidad no llegaban a ser para nada la de su querida 360-12. En fin,
el que suscribe tuvo la gran suerte de poder tocar esta Rickenbacker
histórica. Está perfectamente conservada (sólo le falta la tapa cromada
del quinto pote y, como es habitual en estas guitarras, se ha perdido la
pieza cromada que cubre el puente), y sigue teniendo una acción
perfecta, con el mástil totalmente recto. Basta simplemente tenerla
entre manos un rato, desenchufada y sin ampli de por medio, para
comprobar que es un instrumento realmente excepcional, con el sustain y
la resonancia que sólo estas Rickenbacker construidas con los brazos en X
tienen. No es nada extraño que todo el que la haya probado se enamore
de ella. El amigo Pitarsky, otro compañero del foro que la tuvo en sus
manos, puede también dar fe de cómo suena. Joaquín nos contó que ha sido
usada en la grabación de diversos discos de varios artistas durante
todos estos años. Aquí podéis ver una foto actual, que le hizo Pitarsky:

Se puede ver a Joaquín con esta guitarra en la época de Los Pasos en un playback en el famoso programa de TVE «Histora de la Frivolidad», de Narciso Ibáñez Serrador, en el que realizan play-backs de «Te Quiero Porque Te Quiero» y «Habibi»
(Joaquín grabó realmente las frases iniciales con un banjo). Otra
aparición conocida de la Rickenbacker 360-12 es en la actuación de Los
Pasos para el programa de TVE «Que Noche La De Aquel Año», para mi gusto una de las mejores en cuanto a presentación y sonido que hubo en aquellos espacios, junto con la de Los Íberos.

Decíamos
antes que Joaquín se hizo con dos guitarras de una sola tacada. Y es
que, a la vez que la Rickenbacker 360-12, Joaquín se compró nada menos
que una GRETSCH WHITE FALCON. En la película
“LONG PLAY” de 1968, en la cual Los Pasos son protagonistas, salen ambas
guitarras: la Gretsch White Falcon, en la escena inicial de la cinta,
en la que también aparece en algún momento uno de sus amplis Vox AC100.
La Rickenbacker 360-12, en cambio, sale en otro momento posterior del
filme, curiosamente en manos de otro grupo que no son Los Pasos.

 

En cuanto a los amplis, para tocar en directo en aquella época, usaba nada menos que dos VOX AC100
juntos, que solía tener a tope, pues como es sabido, en aquel momento
los amplis era lo único que había para sonar: los sistemas de P.A. aún
no los utilizaban. Había que tener gran cuidado, por tanto, para que no
acoplara la guitarra, y después de las actuaciones (además de revisar el
coche por los largos kilometrajes que se hacían), había que repasar
siempre los cabezales AC100. Joaquín cuenta que por entonces los
repuestos que se usaban no eran de la misma calidad que los que traían
los amplis Vox originales, y por esta razón, con el paso del tiempo se
convertían en amplis “poco confiables”. Este equipo VOX fue por ejemplo
el que utilizaron Los Pasos en concierto en los Festivales que se
celebraron en el Palacio de los Deportes de Madrid: imaginaos como era
sonar así para un espacio como aquel. De los dos AC100, Joaquín vendió
uno de ellos (de lo cual ahora se arrepiente, por cierto), pero sí
conserva el otro. En el estudio aún usa para grabar la pantalla original
del AC100, junto con un ampli Dynachord Eminent a válvulas, cuyo sonido
le gusta mucho. Su ampli preferido es el Vox AC30, aunque entonces no
era el que usaba, por las necesidades de volumen que tenían en directo.

 

Sobre el uso de amplis Vox en los discos de Los Pasos, merece la pena comentar el solo de la canción “Lluvia En La Estación”,
en el que hay un sonido que se asemeja a un wah, pero que en realidad
es uno de los filtros que traía incorporado un ampli Vox a transistores,
que fue el que se usó en aquella sesión. Y fue al parecer una única
vez, porque no le gustaba demasiado el sonido de estos nuevos Vox
transistorizados. Para crear el efecto, otro miembro del grupo
activaba/desactivaba a mano el filtro en el ampli, a la vez que Joaquín
tocaba. 

 

Al
final de la carrera de Los Pasos, en los últimos 60’, Joaquín es aún
muy joven, pero ya dirige sus inquietudes musicales por otros terrenos.
Movieplay le encarga producciones como “freelance”, y poco tiempo
después pasó a ser Director Artístico de esta compañía. Es así como
participa en uno de los discos más interesantes de aquella época, el del
dúo José y Manuel, en el que además de encargarse de su realización discográfica, tocó el bajo. Rodrigo
García Blanca (entonces ex-Speakers y ex-Pequeniques, y luego en Solera
y CRAG) tocó la guitarra, y el batería fue Luis Baizán, su antiguo
compañero en Los Pasos. Comenta Joaquín que, aunque luego el disco
aparece acreditado a Rafael Trabuchelli, el trabajo musical lo preparó
él. A partir de ahí, encontraremos el nombre de Joaquín Torres en
innumerables ediciones discográficas. Poco después, decide dejar
Movieplay, y a principios de los 70’ se lanza a cumplir su sueño de
montar su propio estudio de grabación, que hoy en día es uno de los más
conocidos del país. Actualmente está en las cercanías de Madrid, en la
zona de la sierra, al frente del cual contínúa: TORRES SONIDO.

La
trayectoria como músico de sesión y productor de Joaquín Torres ha sido
muy extensa: desde grandes éxitos comerciales (Camilo Sexto, Julio
Iglesias, Fran Perea), pasando por el rock’n’roll (Tequila, 091), el
rock más duro (Barón Rojo, Sherpa, Los Suaves, Rosendo), los grupos pop
(Los Secretos, Danza Invisible), o por otros proyectos más personales
(Rodrigo, Granada). Para quien tenga curiosidad en rastrear algunos de
los momentos más interesantes de la carrera de Joaquín Torres como
músico y productor, dejamos a continuación una lista con algunas
referencias de discos en los que ha participado, ya sea como guitarrista
o músico de sesión, o bien como productor:

como Guitarrista / Músico de sesión

LOS PASOS

(reseñamos canciones comentadas anteriormente, en las que se emplearon las guitarras que aparecen citadas en este artículo)

 

“Tiempos Felices” (1966)

“No Encuentro Comprensión” (1966)

“La Moto” (1966)

“Anoutchska /El Sueño Aquel” (1967)

“No Me Gusta Decir Sí / Quiero Volver” (1967)

“Te Quiero Porque Te Quiero” (1968)

Rickenbacker 360-12

TARANTO’S

Un
disco muy interesante, que merece la pena comentar brevemente, para
aquellos que no conozcan de su existencia. Taranto’s estaba formado por
dos músicos de Pekenikes (L. Sáiz y I. M. Sequeiros) y tres de Los Pasos
(Joaquín Torres, Joe González y Luis Baizán), que con la participación
de Alfonso Sáiz (Pekenikes) realizaron una grabación en los estudios
Celada (luego Kirios), publicada en el sello Guitarra en 1971.
Funcionaron con este nombre para dar rienda suelta a nuevas inquietudes
creativas y evitar problemas contractuales con Hispavox, en un momento
en el que las relaciones de todos estos músicos con su sello oficial no
eran precisamente las mejores. Rock instrumental con toques muy
personales. Joaquín Torres toca la guitarra, y además aparece acreditado
en la dirección musical de la grabación. El diseño gráfico de la
carpeta, con una especie de parodia musical de las Meninas, fue de Tony
Luz, otro Pekenike (precisamente el que le compró la Framus 12 a Joaquín
Torres). Está reeditado en CD por Rama-Lama.

 

JOSÉ Y MANUEL 

 

Joaquín Torres realizó uno de sus primeros trabajos como “freelance” en el primer disco de este dúo malagueño, de título “Génesis” (Hispavox, 1971)

Personalmente,
descubrí este disco no hace mucho por un amigo que me lo recomendó, y
fue una agradable sorpresa descubrir durante la conversación con Joaquín
que él había trabajado en este LP. Tocó todos los bajos, y además
participó musicalmente, de manera muy destacada, en su concepción y
elaboración. Igualmente, se puede encontrar reeditado este disco en CD a
través de Rama-Lama.

José y Manuel luego
grabarían otros trabajos discográficos con Nuevos Horizontes, y también
con Solera en 1973 (el grupo antecedente de Cánovas, Adolfo, Rodrigo y
Guzmán, formado por Rodrigo y Guzmán junto a José y Manuel). Como ahora
veremos, la conexión de Joaquín Torres con las diversas ramificaciones y
antecedentes de CRAG no acabó aquí.

 

 

como PRODUCTOR

 

 

 

RODRIGO “Rodrigo” (Movieplay, 1980)

Además
de la producción, Joaquín Torres fue el responsable de la Guitarra
Eléctrica en “En El Sofá”, además de añadir bajo, percusiones y
arreglos. Aunque hay una edición en CD de Fonomusic, es difícil de
encontrar; y no digamos el vinilo original. Así que la manera más
accesible de escuchar este disco, es en la reciente edición de todas las
grabaciones de Rodrigo en cd de Rama-Lama. Por cierto, hay otro
reciente disco de Rodrigo, que también ha sido grabado en Torres Sonido.

 

 TEQUILA “Rock and Roll” (Zafiro, 1980)

Uno
de los discos claves del rock en castellano, el de la Les Paul Deluxe
Goldtop en la portada, también fue una producción de Joaquín Torres. Fue
un enorme éxito de ventas, pero lo mejor es que resiste estupendamente
el paso del tiempo, y su sonido de guitarras conserva toda la energía y
frescura que tenían los Tequila de aquella hora.

 

LOS SECRETOS “Adiós Tristeza”

Joaquín
Torres trabajó con ellos en su mejor etapa de ventas: “La Calle Del
Olvido” (1989), “Adiós Tristeza” (1991) y “Cambio de Planes” (1993),
además de los dos elepés de Enrique Urquijo y Los Problemas. Como
comentamos antes, la Rickenbacker 360-12 con la que aparece Álvaro
Urquijo en la portada tiene relación directa con Joaquín Torres. Y es
que Álvaro se enamoró de la 360-12 original de Joaquín cuando grabó con
ella en Torres Sonido, y por eso se compró otra 360-12 para él (una de
las actuales, con 24 trastes y pastillas hi-gain).

091 “Tormentas Imaginarias”

En
este disco, los Cero encontraron el perfecto equilibrio entre la
madurez que ya acumulaban como grupo después de muchos años de carrera, y
el sonido de guitarras que siempre habían merecido tener, respetando
además la peculiar personalidad de los granadinos. Joaquín Torres supo
como tratar sus canciones para que brillaran lo máximo posible, pero de
modo que siguieran sonando claramente a 091. Otro disco clásico del rock
en castellano, y personalmente, uno de mis favoritos absolutos.

 

Las
conversaciones para realizar esta entrevista tuvieron lugar en Abril y
Mayo de 2007, con Julio «Nobroad» y Pere «Pitarsky». Queremos expresar
nuestro agradecimiento a Joaquín, por habernos permitido mostrar aquí
las fotos de sus guitarras. Se hace constar que, respecto de las
fotografías de las fotos de guitarras de Joaquín Torres que aparecen en
este artículo, son de su propiedad, y por ello se prohíbe su
reproducción parcial o total en ningún otro lugar, medio o soporte, si
no existe permiso previo, expreso y por escrito de los autores del texto
o de Joaquín Torres. El resto de las fotos han sido obtenidas de
fuentes públicas, y su utilización tiene intención meramente ilustrativa
del texto; en caso de que el autor de las mismas no desee que figuren
en este artículo, puede escribir un email a la administración de este
sitio web, y serán retiradas de inmediato.

© del texto: 2007 nobroad / pitarsky

 

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