¿Qué es lo que da a la guitarra eléctrica tal fuerza? Dada la diversidad de géneros y tendencias para las que se usa, la cualidad más importante de la guitarra eléctrica puede ser su flexibilidad o versatilidad. Una vez que los guitarristas se acostumbraron a cambiar el sonido utilizando los botones de volumen y tono y la palanca de vibrato, comenzaron a buscar aún más. A principios de la década de los 60 la reverberación artificial creó el “surf-style” distintivo del sonido instrumental de The Ventures y, en Gran Bretaña, The Shadows.
¿Qué es lo que da a la guitarra eléctrica tal fuerza? Dada la diversidad de géneros y tendencias para las que se usa, la cualidad más importante de la guitarra eléctrica puede ser su flexibilidad o versatilidad. Una vez que los guitarristas se acostumbraron a cambiar el sonido utilizando los botones de volumen y tono y la palanca de vibrato, comenzaron a buscar aún más. A principios de la década de los 60 la reverberación artificial creó el “surf-style” distintivo del sonido instrumental de The Ventures y, en Gran Bretaña, The Shadows.
Los productores aprendieron que tanto el feedback como las interferencias podrían ser sus amigos, desarrollando circuitos y dispositivos que permitieron el fuzz, el eco (o delay), wah-wah, la compresión, y un montón de efectos que podrían ser invocados a gusto del intérprete.
Quizá lo más llamativo es que un efecto secundario e indeseado de la amplificación a válvulas cuando se toca a volúmenes altos, como fue la saturación (overdrive o distorsión), paso de ser un problema a evitar, a convertirse en un sonido característico creador de un sinnúmero de géneros musicales, a partir de lo que se conoce genéricamente como rock.
Ese efecto se generaba con más potencia cuando se usaban guitarras dotadas con pastillas de doble bobinado o humbuckers. De ahí que la Gibson Les Paul, un modelo que se había dejado de fabricar a principios de los 60 por el empuje de las guitarras Fender (características por el uso de pastillas single, más limpias y menos empastadas), volvió a ser un instrumento deseado y buscado.
Guitarristas como Eric Clapton tuvieron gran responsabilidad en ello. La endogamia existente entre los músicos de la época, sobre todo en Gran Bretaña, llevó a que la adopción de las guitarras con dichas pastillas para hacer música creara una tendencia más rockera, con grupos como Cream, The Beatles y casi inmediatamente The Rolling Stones abandonaran el pop sesentero para preparar el camino a grupos como Led Zeppelin y fundar los cimientos de géneros y tendencias como el rock duro, el Glam, etc.
Es curioso pensar como otra vez, el mero intento de solucionar un problema creó un sonido y una cultura. Las humbuckers intentaban cancelar las interferencias de las pastillas de bobinado simple o “singles”, y su sonido nasal, comprimido y empastado pasó de ser un mal menor a la primera piedra de toda una civilización.
De ahí a los modernos sistemas de procesamiento de sonido puede haber mucha distancia tecnológica, pero el concepto, su esencia y razón de ser, apenas han variado.
– Capítulo 1. Los antecedentes: La guitarra española
– Capítulo 3. Intentos de amplificar el sonido
– Capítulo 4. Lloyd Loar y la pastilla electromagnética
– Capítulo 5. Rickenbacker Frying Pan (La sartén)
– Capítulo 6. Gibson: La ES-150 (1.936)
– Capítulo 7. El invento de la guitarra sólida
– Capítulo 8. Leo Fender, la Broadcaster y el Precision Bass
– Capítulo 9. La Gibson Les Paul
– Capítulo 10. La Fender Stratocaster