Historia de la guitarra eléctrica – Capítulo 10. La Fender Stratocaster
Fender respondió al éxito de la Gibson Goldtop introduciendo la Stratocaster en 1954.
Historia de la guitarra eléctrica – Capítulo 10. La Fender Stratocaster
Fender respondió al éxito de la Gibson Goldtop introduciendo la Stratocaster en 1954.
Este modelo puede ser la guitarra eléctrica más influyente jamás
producida. Es identificada fácilmente por su diseño de doble cutaway y
sus tres pastillas. Las guitarras construidas antes sólo tenían una o
dos pastillas (con alguna excepción). Dado que las cuerdas vibran de
forma diferente en puntos diferentes por su longitud, cada pastilla
tiene su propio carácter, y pueden ser combinados en varias maneras, en o
fuera de fase, para crear numerosos efectos.
La pala de la
Stratocaster simulaba la cabeza de un violín vista de perfil,
rememorando tendencias estilísticas que ya se habían visto en guitarras
del siglo XIX, y salvo el modelo Bigsby/Travis, habría que remontarse a
diseños decimonónicos para encontrar una guitarra con las seis clavijas
en línea. La Stratocaster también llevaba el sistema de vibrato
patentado por Leo Fender, un mecanismo combinado astutamente
con el puente.
En las manos de Buddy Holly y otros, la Fender Stratocaster llegó a ser
un icono norteamericano, como la motocicleta Harley-Davidson. Esto hay
que admitirlo, pues la mayoría de las innovaciones, por mínimas que
fueran, que han afectado a la guitarra eléctrica, han sucedido en los
EEUU, lo que puede explicar por lo menos en parte, porqué el
Rock&Roll se inventó y prosperó allí.
La Stratocaster tenía ciertas ventajas respecto del modelo de la competencia, básicamente la Les Paul: era más barata, pesaba menos y, lo que es más importante, los amplificadores entregaban mucho mejor el sonido, de forma limpia y nítida. Por aquel entonces el overdrive y la distorsión eran fenómenos absolutamente indeseados y cualquier Gibson Les Paul, con sus pastillas de doble bobinado, “ensuciaba” mucho más el sonido del ampli que una Stratocaster.

La efervescencia cultural que a finales de los 50 se estaba produciendo en el Reino Unido, con una juventud ansiosa de superar los rigores de la postguerra, pronto fue un caldo de cultivo para la reinterpretación del Rock&Roll a cargo de los británicos, y la Stratocaster adquirió un impulso fundamental gracias a grupos como The Shadows, con su guitarra solista Hank Marvin haciendo los honores a una Strato.
La Strato tuvo posteriormente un nuevo impulso con la llegada de Hendrix a Gran Bretaña, y tres de los más grandes guitarristas de todos los tiempos (Richie Blackmore, Eric Clapton y Jeff Beck) se rindieron al sonido cristalino y percusivo y al ataque brutal de este modelo, ahora en manos de un genio de color, venido del otro lado del océano. Blackmore, Clapton y Beck, jamás abandonarán la Strato en el resto de su carrera.
La producción de la Strato ha sido objeto de excelentes y cuidadosos estudios, catalogándose según las épocas de construcción. Los modelos más antiguos alcanzan precios astronómicos en el mercado vintage. Hasta el año 1959-60 los diapasones eran de Arce. En esos años se incorporó exclusivamente el diapasón de Palorrosa. Cabe resaltar la llamada serie «L» (1961-1965), periodo en el que se construyeron excelentes Fenders que se caracterizaban, entre otras cosas, porque su número de serie comenzaba por una «L», quizá por un error en la interpretación de lo que debía ser un «1».
En el año 1965 la gigante CBS adquirió por 13 millones de dólares la empresa a Leo Fender, que continuó como asesor unos años, hasta que, cansado de la progresiva pérdida de calidad de los instrumentos abandonó definitivamente la casa que él mismo había fundado.
G&L Legacy

Posteriormente, transcurrido el pacto de exclusiva, creó sucesivas empresas (Musicman, G&L), hasta que falleció «con las botas puestas» a principios de los años 90, no sin antes crear otros excelentes modelos, como la Legacy (la reinvención de la Strato) o la Asat («As A Telecaster»), plenamente vigentes hoy en día, aunque no están adornadas de la industria del marketing de Fender.
– Capítulo 1. Los antecedentes: La guitarra española
– Capítulo 3. Intentos de amplificar el sonido
– Capítulo 4. Lloyd Loar y la pastilla electromagnética
– Capítulo 5. Rickenbacker Frying Pan (La sartén)
– Capítulo 6. Gibson: La ES-150 (1.936)
– Capítulo 7. El invento de la guitarra sólida
–Capítulo 8. Leo Fender, la Broadcaster y el Precision Bass
–Capítulo 9. La Gibson Les Paul
Muy buena investigación de
Muy buena investigación de campo. Vaya curro!! Enhorabuena.
Gracias en nombre del equipo
Gracias en nombre del equipo 😉