A partir del 1 de mayo, y si tienes 1.999 €, puedes ser el flamante poseedor del primer pedal de delay que emplea un medio de almacenamiento que todos creíamos ya obsoleto, un disquete, o ‘Floppy Disc’ en inglés, formado por un disco magnético y flexible alojado en una carcasa cuadrada, como los que usaban los ordenadores del siglo XX.

A partir del 1 de mayo, y si tienes 1.999 €, puedes ser el flamante poseedor del primer pedal de delay que emplea un medio de almacenamiento que todos creíamos ya obsoleto, un disquete, o ‘Floppy Disc’ en inglés, formado por un disco magnético y flexible alojado en una carcasa cuadrada, como los que usaban los ordenadores del siglo XX.

El ECHO de la empresa Clouds Hill Effects, es una unidad de delay totalmente analógica que usa el disco magnético del Floppy Disc como soporte, con un cabezal de grabación, dos de reproducción, y un cuarto de borrado, para conseguir crear efectos con un retardo que puede ir de 0,06 a 1,6 segundos.
El pedal cuenta con un selector que permite elegir 4 modos de funcionamiento, controles para ajustar la la ganancia, mezcla del efecto, cantidad de repeticiones, activar por separado los cabezales de reproducción, etc. Además de 3 pulsadores de pie para el on/off del efecto, Mute para interrumpir las repeticiones, y uno que permite poner en funcionamiento o parar el motor del disco. También se puede añadir modulación o simular la degradación de la señal de un antiguo eco de cinta.
En cuanto a las conexiones, tenemos entrada de instrumento, salida con efecto y otra de señal directa sin tratar, y una entrada para pedal de expresión externo que permite controlar con el pie diferentes funciones.
A continuación podéis verlo en acción:
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