La compañía canadiense ha iniciado una de sus campañas de ‘Crowdfunding’ para intentar recrear la Kustom K-200. Una guitarra de finales de los 60 muy difícil de encontrar en el mercado de segunda mano, y descrita a menudo como el resultado de un cruce entre una Rickenbacker y una Mosrite.
La compañía canadiense ha iniciado una de sus campañas de ‘Crowdfunding’ para intentar recrear la Kustom K-200. Una guitarra de finales de los 60 muy difícil de encontrar en el mercado de segunda mano, y descrita a menudo como el resultado de un cruce entre una Rickenbacker y una Mosrite.
Kustom K200 original de 1968
La nueva Eastwood Custom K-200 tendrá el mismo tipo de construcción con un cuerpo semi-sólido con una ‘ƒ’ en la parte superior, un par de single-coil estilo Dynasonic con controles de volumen y tono para cada pastilla y selector de 3 posiciones, pero contará con algunas mejoras respecto a la original como un mástil con un perfil “C” moderno más resistente y cómodo.
Si la campaña tiene éxito —y todo parece indicar que si porque faltando 20 días para finalizar el plazo ya han recaudado casi el 100% del total—, Eastwood ofrecerá dos versiones con el mismo acabado Wineburst, una con cordal fijo y un precio de 779 dólares, y otra con un vibrato Bigsby por 899.
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