Crónica: Clinic de John Cruz, Master Builder de Fender

Por Alfonso Castillo para Guitarrista.com (enviado por SMS a la redacción). 1 de octubre de 2014

Ayer 30 de setiembre nos acercamos al Hard Rock Café de Colón para asistir al clinic de John Cruz, Master Builder de Fender. Se trataba de un evento exclusivo, organizado por Fender Ibérica, tan exclusivo que Guitarrista.com no fue invitada. A pesar de ello nos “colamos”, con una invitación conseguida a través de Organigrama, como siempre encantadores.

Por Alfonso Castillo para Guitarrista.com (enviado por SMS a la redacción). 1 de octubre de 2014

Ayer 30 de setiembre nos acercamos al Hard Rock Café de Colón para asistir al clinic de John Cruz, Master Builder de Fender. Se trataba de un evento exclusivo, organizado por Fender Ibérica, tan exclusivo que Guitarrista.com no fue invitada. A pesar de ello nos “colamos”, con una invitación conseguida a través de Organigrama, como siempre encantadores.

A la entrada nos entregaron un catálogo con la descripción exacta, fotos y precio de todo lo expuesto. No nos parece correcto escanear las fotos aunque las pondremos si alguien nos las manda. También entregaban una bolsita de tejido en color negro con el logo de Fender, la cual contenía una camiseta gris de la Custom Shop, una armónica (marca Fender, claro) y un vaso de chupito con el logo del Hard Rock.

Fender aprovechó para presentar unos 20 modelos de guitarra Custom Shop y media docena de bajos, todas de la calidad esperable. Ninguna era Master Built, salvo la que el propio John Cruz terminó de montar en directo y que se vendía allí mismo por unos 6000 euretes. Era una Strato con diapasón de palosanto, y como había varios interesados en adquirirla, se sorteó la posibilidad de comprarla. Nosotros nos apuntamos, a través de Organigrama, pero se la llevó un señor de Portugal. Casi mejor, porque el color era bastante raro y no terminaba de entusiasmarnos.

Había una strato 54 del 60 aniversario, otra color «pistacho-lima», otra blanca con un booster (algo que quedaba raro al ver la cavidad para la pila detrás en una guitarra de aspecto vintage), otra Gilmour, un par en Candy Apple Red,… todas en relic menos la Gilmour, que era NOS. Esa fueron las que más nos llamaron la atención.

De telecasters: Una Nocaster en negro, con golpeador también en negro (normal, era blackguard, ☺), con el mástil muy grueso, imitando cuando no llevaban alma, otra custom 62 en negro, preciosa, con diapasón de arce, quizás la que más nos gustó de todas; una Thinline en Daphne blue ( o surf Green, la poca luz no dejaba apreciarlo bien), otra tipo «Richards» (en negro con los dos volúmenes y los dos tonos y su clásica pastilla de mástil con el logo estampado); otra tele curiosa con las pastillas TV Jones, Bigsby (marca Fender), con binding y en color CAR, o quizás algo más oscuro. Luego una Jazzmaster NOS, …

La que montó Cruz era hardtail, y lo curioso era su mástil, todo de palosanto, y las pastillas bobinadas a mano por la discípula de Abigail Ibarra, ya jubilada, la cual se llama Josefina. El golpeador era metálico, como el que lleva la auténtica 0001 que tiene Gilmour en propiedad.

Muy ameno, John Cruz contó su historia.

John Cruz

De charla con John Cruz

Nos contó que en sus inicios en la música tocaba en un grupo pero necesitaba trabajar, le hicieron una prueba en una tienda pero no tuvo suerte. Fue a Fender a pedir trabajo y empezó como probador, en control de calidad, tenía que probar unas treinta guitarras al día. Luego siguió soldando , y por último en el departamento de «madera» según lo llamó, haciendo mástiles, que para él es lo más importante a la hora de hacer guitarras.

John Page reclutaba por aquel entonces por los diferentes departamentos a gente para la futura Custom Shop, pero él se asustó y dijo que no estaba preparado.

Dijo que el primero que le habló del relic fue English, y que al principio le sonó a chufla eso de golpear guitarras nuevas. El sistema era hacer cuerpos y mástiles y llevárselos a Vincent Cunetto, el cual «las machacaba» y se las devolvía. Tratando de evitar ese ajetreo le dijo a English que debían hacer todo «in house», ellos mismos, y así acometieron su primer proyecto, que fue la guitarra de Rory Gallagher, hicieron 40 unidades para el mercado europeo, y su acogida fue tan buena que decidieron darle continuidad. La segunda guitarra clonada fue la de Muddy Waters, su telecaster.

Más tarde le llegó lo que él considera su proyecto cumbre y por el cual él es tan reconocido hoy en día en todo el mundo, y es el de las SRV Number One. Era el año 2004, coincidiendo con el 50 aniversario de las Stratocaster. Nos dijo que sólo se hicieron 100 (una la tiene un miembro de nuestro foro Gorg), y que ellos mismos se asustaron al ponerles un precio de más de 10.000 dólares, pero que el éxito les hizo ya darle continuidad a todo esto.

La siguiente fue la telecaster de Beck, y luego la stratocaster de Yngwie Malmsteen. Cruz habló de que fue la vez que más miedo tuvo al enseñársela al intérprete al que iba dedicada, se refirió al «mal genio» de Yngwie, y que cuando se la enseñó se quedó serio mirándola unos minutos, hasta que le dijo que casi no sabía cual era la original y cual la copia. Cruz habló también de la guitarra de John Mayer (suponemos que su primera CS signature), y dijo que hasta ese momento había copiado guitarras «originales», pero que esa vez fue la primera que hizo «copia de copia», ya que la de Mayer era una Custom Shop «normal».

En el turno de preguntas de los asistentes, le preguntaron si hay diferencia entre lo que se hace para Clapton (por ejemplo) o para ti si tú le encargas una, y nos aseguró que no, que es exactamente lo mismo.
En cuanto a sus preferencias, nos dijo que lo que a él le gustan son las guitarras de «peso medio», ni pesadas ni demasiado ligeras y que últimamente prefiere el aliso, pero que va por épocas.

En cuanto a las medidas de los mástiles, dijo que algunos tienen sus parámetros para tallarlos y siempre los hacen iguales, pero otros, como por ejemplo Yuri Shyskhov, los hace probando y lijando hasta que le parece correcto.

Sobre el vintage, dijo que no lo consideran como un enemigo, ya que ellos «no tienen enemigos», (sic). Y que la Custom Shop es una gran familia, que se llevan entre ellos de maravilla y que por ello hacen «las mejores guitarras del mundo» (textualmente).

En resumen, un agradable e ilustrativo rato con John Cruz, de la mano de Fender Ibérica.

 

 

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