LLOYD LOAR Y LA PASTILLA ELECTROMAGNÉTICA
LLOYD LOAR Y LA PASTILLA ELECTROMAGNÉTICA
Los fabricantes de guitarras y los guitarristas empezaron a experimentar con fonocaptores eléctricos, que a partir de ahora llamaremos “pastillas”. En guitarras eléctricas actuales, una pastilla típica consiste en una barra de imán al que se enrolla un hilo de cobre creando una bobina. Las terminaciones del hilo son conectadas a un cable y este a un amplificador. Cuando una cuerda de metal vibra junto a la pastilla, perturba el campo magnetico de la bobina de la pastilla y esta responde por analogia generando una corriente electrica cuya onda coincide con la longitud y amplitud de onda de la vibracion de la cuerda. La longitud y la amplitud de onda determina que nota suena si es un La o un Do, etc.
Esa señal es aumentada por el amplificador y entonces pasa al altavoz que al vibrar es el encargado de crear ondas sonoras.
En vez de un solo imán grande, una pastilla puede contener una serie de imanes, a veces uno para cada cuerda, pero generalmente con una única bobina de cobre.
Las primeros pastillas de guitarra eran mucho menos refinadas. Un ingeniero de Gibson llamado Lloyd Loar, que también era músico, y cuya formidable influencia para el desarrollo de la guitarra nunca ha sido suficientemente ponderada, desarrolló una pastilla ya en 1923, pero la fábrica Gibson, que ya no contaba con Orville, no estaba interesada en producir instrumentos eléctricos, así que nunca introdujo la invención de Loar en el mercado. Lo cierto es que incluso si la hubiera introducido, la tecnología necesaria para amplificar la señal y reproducirla a través altavoces estaba todavía lejos de ser comercial.
La pastilla de Loar no era electromagnética en el sentido moderno. En vez de eso, utilizaba las vibraciones físicas de instrumento, tal como eran transmitidas a través del puente, para hacer vibrar un diafragma estirado sobre la pastilla, creando así una señal eléctrica. La primera guitarra eléctrica comercialmente anunciada, ofrecida por la compañía de Stromberg-Voisinet de Chicago en 1929, utilizó una pastilla semejante conectada a la caja de resonancia. Ambos sistemas tuvieron problemas para crear una señal suficientemente fuerte. Despedido por desavenencias con la empresa (a pesar de haber dado a Gibson algunas de sus más importantes innovaciones), en 1933 Loar empezó a comercializar guitarras eléctricas, mandolinas, y teclados bajo la marca Vivi-Tone, pero encontraron a pocos compradores y Loar volvió a dedicarse a la música.
Volviendo a las pastillas, cualquier estudio medianamente serio sobre ellas justificaría una auténtica enciclopedia. Permítasenos decir aquí que con el tiempo se han desarrollado principalmente 2 tipos de pastillas magnéticas: Las de bobinado simple, típicas de los diseños originales de guitarras como la stratocaster y la telecaster; y las de doble bobinado, llamadas en inglés «humbuckers» (literalmente «eliminadoras de hum», zumbido en inglés). Hay otros tipos de pastillas, sobre los que no nos extendemos para no ocupar un lugar y un tiempo que aquí no nos sobra.